Facultad de Ciencias de la Comunicación, UBA
Taller de Expresión I (Cát.Cortés)
Juan Manuel Bonet
Consigna: Ensayo breve sobre una palabra o
expresión en uso (3 carillas aprox).
Palabra elegida: Pecho Frío
Original: 21/11/2013
Pecho Frío: cuando
ser bueno no alcanza
Argentina es un país por
naturaleza amante de los deportes. Al igual que Estados Unidos, no solo tenemos
un deporte popular sino varios. En el país del norte predominan el “Baseball”, “Basketball”
y el “Fútbol Americano”, mientras que en nuestro territorio el fútbol, Basquet
y el automovilismo son los deportes populares. Detrás de este grupo se
encontrarían el Boxeo, que tuvo su etapa dorada en décadas pasadas, y el Tenis,
que a través de los años tiene altas y bajas en la atención de los argentinos
de acuerdo a los jugadores que la legión argentina posea en ese momento.
Los argentinos somos un pueblo
hincha fanático de los Mundiales. De cualquier deporte. Cuando cada cuatro años
se juega el Mundial de fútbol, prácticamente el país se para el día que juega
la selección. Si hablamos de otros deportes los picos de ratings de la
televisión suben cuando en la pantalla pasan la Copa Davis (lo que vendría a
ser el Mundial de Tenis) o alguna Copa del mundo de cualquier otro deporte:
Handball, Rugby, Hockey, etc. Nada atrae más a un argentino que ver a un
deportista o a un equipo representando a su país en un torneo
internacional.
Tan arraigado esta el deporte en
nuestra cultura y en las charlas de todos los días, que hemos creado un
diccionario propio cuando nos referimos al tema. Dentro de este mundo, la
palabra “Crack” no se utiliza para decir o describir que algo se rompió o la palabra
“perro” no se refiere a nuestro amigo de cuatro patas. En los últimos años, ha
entrado a nuestro vocabulario habitual, la palabra “Pecho frio” (o simplemente
“Pecho”) con la característica especial de tener un nacimiento exclusivo en el
ámbito del fútbol y que se fue expandiendo a los demás deportes. Este efecto
expansivo se dio porque el fútbol es el deporte (por lejos) mas popular de
nuestro país. Seguramente, a la persona que le guste el Básquet, el Tenis, los
“Fierros” como cualquier otro deporte, al ser argentino tiene mínimamente una
atracción hacia el “balón pie”. “Pecho
frío” es una variación similar a “no tiene sangre en las venas” cuando se
quiere decir que alguien no demuestra ningún tipo de emoción, pasión o
compromiso con algo o alguien.
Como fanáticos del deporte que
somos, muchas veces creemos que saber. Como creemos saber, nos damos el derecho
a opinar. Como podemos opinar, muchas veces calificamos, criticamos, juzgamos y
desprestigiamos sin saber realmente lo que estamos diciendo. La palabra “Pecho
frío” es la favorita de los argentinos para hacerlo.
Origen,
significado y usos
Esta palabra funciona que nació y
funciona como un agravio apareció por primera vez el 2 de Mayo de 1987. Ese
día, Newell´s Old Boys de Rosario perdió el campeonato de primera división del
fútbol argentino a manos de su archirrival Rosario Central y el propio
entrenador de Newell´s, Jorge Raúl “El Indio” Solari, a la hora de pararse en
frente de los periodistas y justificar la derrota, dedico unas palabras poco
agradables a sus hinchas:
"Éste es un campañón, yo estoy conforme. Newell's es como ese hijo rico que tiene de todo: un yate, un departamento, un 0 km, pero todavía le falta algo. Aquí sólo falta el campeonato, pero estoy seguro de que Newell's lo va a lograr: no fue hoy, será mañana o pasado, pero lo va a lograr. A este plantel joven no se les puede pedir más, dejaron todo. A los que sí hay que pedirles más es a los de la popular, son unos pechos fríos, y si en vez de insultar como hoy, cuando nos jugábamos un campeonato, hubiesen alentado, seríamos los campeones por 6 ó 7 puntos. Sí, así de decisivos fueron. Siempre es importante tener una hinchada que te siga y que te aliente”
"Éste es un campañón, yo estoy conforme. Newell's es como ese hijo rico que tiene de todo: un yate, un departamento, un 0 km, pero todavía le falta algo. Aquí sólo falta el campeonato, pero estoy seguro de que Newell's lo va a lograr: no fue hoy, será mañana o pasado, pero lo va a lograr. A este plantel joven no se les puede pedir más, dejaron todo. A los que sí hay que pedirles más es a los de la popular, son unos pechos fríos, y si en vez de insultar como hoy, cuando nos jugábamos un campeonato, hubiesen alentado, seríamos los campeones por 6 ó 7 puntos. Sí, así de decisivos fueron. Siempre es importante tener una hinchada que te siga y que te aliente”
Así surgió el “Pecho frío”. Era aquella
persona que no alienta a su equipo, que se dedica a la crítica destructiva y al
insulto. Esa persona que no acompañaba a su amado club en los malos momentos
como si lo hacía en las épocas de gloria. Esa persona era considerada un “Pecho
frío”.
En Argentina es intolerable una persona así.
Es mala palabra. Mala persona. El hincha debe ser festivo, alegre, con una constante
demostración de amor por sus colores a través de cantos, banderas y papelitos.
Un hincha argentino, del club que sea, no puede ser tranquilo, pasivo y
apreciar un partido de fútbol de forma pacífica y ordenada denotando una
frialdad propia de los habitantes de los países nórdicos de Europa. El hincha
debe ser como lo que es, un latinoamericano de sangre caliente; los demás serán
llamados “Pechos fríos”.
De a poco, “Pecho frío” fue entrando en los diálogos
del hincha argentino con el único objetivo de burlarse de su contrincante (de
ese “hincha que no alienta. No como yo, que apoyo a mi equipo de principio a
fin. En las buenas y en las malas”) hasta convertirse en el “insulto” mas
fuerte y utilizado del habla cotidiano del futbolero, incluso superando a los
clásicos agravios como “Puto” y “Cagón”.
Con el pasar de los años, sus
usos y maneras fueron cambiando. El objeto de la palabra dejo de ser una
cargada para la hinchada rival sino para los protagonistas del deporte. El
objetivo de la ofensa paso de las tribunas a estar en el campo de juego.
El tiempo y el constante uso de
“Pecho frío” fue transformando el significado original creado (sin saberlo) por
Jorge Solari en 1987. El uso común y
actual va dirigido a los deportistas que son considerados como personas de poco
carácter para jugar partidos trascendentales o que no tienen el mismo
rendimiento en esa clase de encuentros. En otras palabras, cuando “las papas
queman” esas personas no responden a la altura de las expectativas. Eso es un
“Pecho frío” o por lo menos es el significado socialmente aceptado actualmente.
Cuando un equipo o un jugador son
los grandes candidatos a ganar una final o un torneo importante y no consiguen
ese resultado esperado, se dice que “pechearon” o que fueron unos “Pechos
fríos”. Lo mismo pasa cuando ese competidor pierde la oportunidad de alzarse
con la victoria, y faltando poco para que el encuentro se termine, su rival da
vuelta el resultado y se lleva el triunfo. “Tenían
el partido ganado pero pechearon al final. Perdieron porque fueron unos Pechos
fríos”.
Los “Pechos fríos”
argentinos
En nuestro país tenemos
grandes exponentes de “pechofrialdad”. No solo en el fútbol sino en varios
deportes. En el tenis, nos encontramos a Gabriela Sabatini. Poseedora de este
siniestro apodo por perder 28 finales en su carrera y la mayoría de ellas
fueron contra la alemana, ex número uno del mundo, Steffi Graf. Los duelos
entre estas dos tenistas desde mediados de los 80´s hasta mediados de los 90´s
eran bastante especiales y los ojos del mundo del tenis se posaban en ellos.
Sabatini termino siendo considerada “segunda
de Graff” por la cantidad de finales perdidas contra ella y el amplio historial
a favor de la alemana (29 partidos gano Graff contra 11 de Sabatini).
La
imagen que quedo de Gabriela Sabatini fue la de una mujer que por falta de
carácter (por ser “Pecho”) no llego a ser número uno del mundo, ganar más
títulos y poder opacar a su “enemiga” Steffi Graf.
Si
pasamos al automovilismo, el “gran Pecho frío” de este deporte en Argentina es
el actual Senador por la provincia de Santa Fe, Carlos Reutemann que fue
corredor de Formula 1 desde 1972 hasta 1982. A pesar de su larga trayectoria en
la máxima categoría de este deporte, a Reutemann se lo recuerda por ser
“segundon”. En 1981 el corredor argentino llegaba ala última carrera del
campeonato como líder pero termino en el octavo puesto, y perdió el título de
la mano del brasilero Nelson Piquet por un solo punto de diferencia.
Años después, la palabra “Pecho
frió” aparecería en el vocabulario de los argentinos y se transformaría en un
elemento para recordar aquel segundo puesto del santafesino. “Perdió el campeonato por Pecho frió.”
Pasando al deporte mas popular de
nuestro país, hay varios jugadores de fútbol que son considerados “Pechos” por
la gente. De todos ellos, Juan Román Riquelme es uno de los mas reconocidos con
este seudónimo. El actual jugador de Boca Juniors es conocido por tener cara de
pocos amigos como si siempre estuviera triste o si tuviera un problema que lo
aquejara constantemente. Este personalidad fría, que no exterioriza con su cara
muchas emociones, junto con la falta de títulos importantes en la Selección
argentina y su poco despliegue físico y una supuesta falta de compromiso dentro
de la cancha, lo han hecho dueño de “ser un Pecho frío” como una de sus
cualidades para una gran parte de la sociedad futbolera argentina.
Los ejemplos que podríamos
mencionar serían inagotables. La gran mayoría de los casos son casi iguales. Grandes
deportistas que dio nuestro país que no llegaron a los ser considerados los
mejores en su deporte o no cumplieron con las expectativas, el pueblo argentino
lo condena de “Pecho frío”. Si ser
“Pecho frío” es alguien que no tiene carácter para afrontar momentos
complicados ¿Por qué se considera así a una tenista que ganó 27 títulos en su
carrera y llego a ser número tres del mundo, como lo fue Gabriela
Sabatini? Cabe destacar que no solo
“Gaby” ha sido la mejor tenista de la historia en Argentina sino que ninguna
que vino después le ha ni siquiera pisado los talones en su trayectoria.
Carlos Reutemann habrá perdido de
manera increíble un campeonato de Formula 1 pero nadie puede decir que su
carrera profesional sea mala. En su palmarés en la máxima categoría del
automovilismo obtuvo 12 victorias, 45 podios y 6 “pole
positions” en 144 carreras puntuables. Esta trayectoria solo fue
superada por un argentino llamado Juan Manuel Fangio, considerado por muchos el
mejor corredor del mundo de la historia. Todos los corredores que tuvieron la
suerte de llegar a la Formula 1, no pudieron sumar ningún punto y mucho menos
ganar una carrera.
Juan Román Riquelme es otro deportista que
lleva en su espalda varios títulos importantes a pesar del apodo de “Pecho
Frío”. El nacido en Don Torcuato, tiene 6 Títulos nacionales y 8
Internacionales siendo uno de los jugadores más ganadores de la historia del fútbol
argentino.
Como dije más arriba, somos
fanáticos de los deportes y muchas veces creemos saber lo suficiente como para
opinar y juzgar. A veces, nadie se pone a considerar el esfuerzo que una
persona tiene que hacer para llegar al nivel más alto. Pocos saben lo que
cuesta ponerse codo a codo con los mejores del mundo. Todo eso se desconoce, o
no se quiere conocer para que una vez que ese alguien llega a ese lugar, le
exigimos que llegue más lejos. Todo eso es lo que creemos saber pero en
realidad, no sabemos nada.
Somos fanáticos de los deportes y
expertos en exigir mas de lo que nos dan. Siempre subimos la vara mas alto.
Transformamos a posibles ídolos y personajes ilustres de nuestro deporte en
“Pechos fríos” a la primera derrota que sufren.
Nos cuesta reconocer sus logros y las cosas que han logrado para su
disciplina pero no tenemos problemas para ponerlos siempre debajo de otro
deportista que fue mejor.
Para peor, el día que esas
personas no estén entre nosotros, las recordaremos. Festejaremos sus victorias
pasadas, repasaremos sus logros épicos y diremos con la cara de la piedra mas
dura que existe: “Que lastima, que al Pecho frío este, no se lo reconoció en
vida”.
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