martes, 22 de octubre de 2013

Confirmación

Facultad de Ciencias de la Comunicación, UBA
Taller de Expresión I (Cát.Cortés)
Juan Manuel Bonet
Título: Aislamiento de la comunicacción
ConsignaHacer la confirmación del texto de Adorno "Aislamiento por comunicación"
Original: 17/10/2013


Es una tendencia que se ve cada vez con más claridad. El avance de la humanidad esta separando cada vez más a los hombres. El hombre, un ser social por naturaleza, está viajando en línea recta, y sin parada alguna,  al individualismo. Theodor Adorno (1903-1969), filosofo alemán, lo explica de la siguiente manera en su texto  Aislamiento por comunicación publicado en el libro “Dialéctica del Iluminismo”: “El progreso separa literalmente a los hombres. Los tabiques y subdivisiones en oficinas y bancos permitían al empleado charlar con el colega y hacerlo partícipe de modestos secretos; las paredes de vidrio de las oficinas modernas, las salas enormes en las que innumerables empleados están juntos y son vigilados fácilmente por el público y por los jefes no consienten ya conversaciones o idilios privados.”
Lo paradójico de este problema; lo contradictorio de esta jaula de hierro en la que la humanidad se encierra mas y mas, es que los mismos medios de comunicación también separan a las personas. Los grandes avances tecnológicos de los últimos años, que han posibilitado la aparición de Internet, del celular, la televisión junto con otros aparatos que tienen la función de crear enlaces, entre las personas por momentos hacen lo contrario. Adorno, dice al respecto: “Pero el medio de comunicación separa a los hombres también físicamente. El auto ha tomado el lugar del tren. El coche privado reduce los conocimientos que se pueden hacer en un viaje al de los sospechosos que intentan hacerse llevar gratis. Los hombres viajan sobre círculos de goma rígidamente aislados los unos de los otros.” Este ejemplo de Adorno se puede trasladar a cualquier invento de la actualidad. Al igual que el auto, hay otros artefactos que dividen o separan a las personas. El auto impide que las personas se reúnan en los colectivos, trenes o cualquier medio masivo. Los celulares hipnotizan a sus amos aislándolos de su ambiente. Lo mismo sucede con los MP3, IPods y cualquier reproductor de música. Uno se separa de los que están alrededor, creando una burbuja propia donde solo existe su celular y sus música.
Los medios de comunicación del siglo XXI son una gran herramienta para unir a las personas que están alejadas pero son una muralla para las que están cerca. Uno puede tener una charla al instante con alguien que vive a miles de kilómetros de su casa pero, por otro lado, parece no existiera “el de al lado” cuando uno saca su aparto telefónico del bolsillo. La computadora es una herramienta que nos permite el acceso a una cantidad de información inimaginable pero, a su vez, invita a la gente a quedarse en sus casas. En vez de ir al cine, bajamos la película por internet. Antes los chicos jugaban a la pelota en las calles, hoy juegan a la guerra on line. Las mujeres ven videos de clases de aerobics en vez de ir a un gimnasio y hacer ese ejercicio en grupo. Así,  podría seguir con los ejemplos para demostrar la teoría de Adorno. 

martes, 1 de octubre de 2013

BUITRE

Facultad de Ciencias de la Comunicación, UBA
Taller de Expresión I (Cát.Cortés)
Juan Manuel Bonet
Título: Buitre
Consigna: Comparar una persona de la vida pública con un animal (Menem-Buitre)
Original 3/10/2013

Hay animales que tienen mala fama, una mala prensa para decirlo más claro. Hay seres inocentes que por el solo hecho de seguir sus instintos y comportarse como Dios lo manda sufren las críticas de la opinión pública de las personas.  A las orcas marinas se las castiga por comer pequeñas focas, al cocodrilo se lo acusa de tener lágrimas falsas y al tiburón se lo caracteriza por ser un animal que le encanta la sangre y que por eso disfruta matar gente que invade su hábitat natural. Esa gente esta en un lugar que no les pertenece a ellos, les pertenece justamente al tiburón ¿Alguna vez vieron a un tiburón matar a una persona en el medio de una ciudad?
Mi animal favorito, también tiene una fama deplorable. Su naturaleza lo hizo distinto a los demás. El buitre tiene la particularidad de alimentarse de animales muertos, por lo cual, la madre naturaleza lo creó con carencia de garras poderosas; las que tiene son cortas y romas, más adaptadas para andar, que para matar. Esta manera distinta de alimentarse lo adjudico de un despreció de la humanidad. A este animal se lo asocia con la muerte injustamente porque, como ya dije, no mata a su presa. Espera que ella muera por si sola para comerse sus restos. Si en una película, el protagonista se está arrastrando por un desierto, muerto de hambre, sediento y con poca energía, nunca falta el momento en que la cámara enfoque a la “muerte”. Es el momento donde el buitre aparece en escena.
Es una lástima que nadie se maraville con su vuelo majestuoso donde despliega sus enormes alas. Para hacerlo, debido a  su gran tamaño debe  utilizar las corrientes térmicas para elevarse y mantener los largos planeos que necesitan para patrullar grandes extensiones. Son pocos los que podemos apreciar los pequeños detalles de las bellezas del mundo natural.
Es curioso, pero muchas veces nos olvidamos que venimos de ese mundo. El hombre es un ser natural. Es un animal que posee la capacidad de razonar. De este animal, distinto al resto, suelen salir ejemplares mucho peores que el buitre pero que, sin embargo, supieron tener una gran aceptación entre sus semejantes. En nuestro país hubo uno, que al igual que el buitre, se alimentaba de la muerte. Supo alimentarse de votos y aprobaciones mientras cientos de personas se hundían en la pobreza y el hambre, y morían en ella. A pesar de eso, todos lo querían. Lo aplaudían y festejaban si aparecía jugando al fútbol, como lo hizo en algún partido benéfico solamente para poner su cara y aparentar su unión a la causa. Mostraba su simpatía cuando se lo veía manejando Ferraris o riéndose en programas de televisión, como las veces que estuvo con Marcelo Tinelli y los demás se reían con él. Esa persona gozaba de una buena fama, la que le falta al buitre. Sin embargo, ese animal riojano se alimento por diez años de la pobreza y del desempleo que llegó al 25% en su mandato, de la injusticia y de la desigualdad social. Esa persona se alimento, al igual que el buitre, de la muerte. El Buitre espera a que su presa muera para poder comer, Menem en cambió crecía en riquezas mientras mucha gente moría en el país. Vivió a costas de la muerte de un país entero.

La culpa no es del buitre, en este caso, sino del que le da de comer. El buitre ganó una vez, ganó dos veces y llego a ganar una tercera y última vez. Hoy miro una foto suya en el diario. Se lo ve viejo, calvo, con arrugas en su cara y cuello (como el buitre) y débil. Solo que ahora, no posee esa buena imagen que tenía años atrás. Ahora nadie lo quiere, o mejor dicho, casi nadie. Cada vez mas, Carlos se asemeja al buitre. Espero que algún día el buitre sepa disculparme.